CHILE UNA FOTO UN RELATO 02 LAGO CONGUILLÍO CONGELADO, SEPTIEMBRE DE 1995

Desde que conocí el Parque Nacional Conguillío, el verano de 1984, siempre soñé con ver el lago congelado. Imaginaba un paisaje en blanco y negro, colmado de bosques nevados, y un lago sumergido bajo una gruesa capa de hielo. Pasaron algunos años y un par de excursiones con unas raquetas de nieve casi artesanales, hasta que en 1991 pudimos al fin acampar sobre la nieve, con una vista inigualable del lago. Como telón de fondo se levantaba imponente la Sierra Nevada, de filos sinuosos delineados por araucarias solitarias. En septiembre de 1995 regresamos nuevamente al Conguillío, esta vez caminando desde la laguna Verde, en la entrada sur. Tras permanecer un par de días capeando una nevazón en nuestras carpas en Playa Linda, emprendimos el ascenso hacia la Sierra Nevada, por un sendero que se abría paso entre coihues, raulíes, lengas y araucarias. La vista desde la altura nos regaló un lago maravilloso, cuyas bahías lucían cubiertas por casquetes de hielo. Un paisaje sobrecogedor, casi en blanco y negro, como aquel que había soñado años atrás, en mis inicios como fotógrafo.
Pablo Valenzuela Vaillant

One Comment

  • Que bello entrar en el sueño deseado…el bosque, esas montañas te estaban esperando para compartir contigo su belleza, su silencio sublime.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *